El escenario político de Tucumán muestra una particular combinación de fortaleza del oficialismo y señales de alerta para La Libertad Avanza. Un estudio de Hugo Haime & Asociados, realizado entre el 24 de julio y el 1 de agosto sobre 800 casos en 20 localidades de la provincia, ubica a Osvaldo Jaldo con una ventaja electoral significativa y, al mismo tiempo, registra un dato que puede convertirse en un límite para el espacio libertario: el 62% de los tucumanos considera que es necesario cambiar el modelo económico.

El relevamiento muestra que el 41% propone cambiarlo totalmente y otro 21% plantea modificarlo manteniendo algunas cosas. En cambio, el 38% considera que el modelo debe mantenerse, aunque dentro de ese grupo un 27% propone introducir modificaciones y solo el 11% sostiene que debe continuar tal como está.

Para el sociólogo y analista político Hugo Haime, ese escenario representa una dificultad para el crecimiento de La Libertad Avanza en Tucumán. “Tenemos el 62% que en Tucumán dice que hay que cambiar el modelo económico y hay un 38% que dice que hay que mantenerlo”, explicó durante una entrevista con LA GACETA Play.

Según su análisis, el resultado debe leerse junto con la percepción que existe sobre la situación económica de las familias. “Cada vez más la gente tiende a pensar que el esfuerzo económico dejó de valer la pena”, sostuvo Haime. En ese sentido, advirtió que si el Gobierno nacional no consigue revertir la recesión y el impacto que las medidas económicas tienen sobre los hogares, esa situación puede transformarse en un techo electoral para los candidatos libertarios.

Jaldo conserva una ventaja

Mientras el escenario nacional presenta dificultades para Milei, Jaldo mantiene una posición favorable en la provincia. El estudio ubica a la fórmula del oficialismo integrada por Jaldo y Miguel Acevedo con el 50,1% de intención de voto, frente al 31,2% de la fórmula de La Libertad Avanza encabezada por Lisandro Catalán.

La evaluación de las gestiones también muestra una diferencia marcada. El gobernador alcanza cerca del 58% de aprobación, mientras que la gestión de Milei registra un 57% de desaprobación en Tucumán.

Haime destacó, además, que la fortaleza de Jaldo no se concentra exclusivamente en la capital. En distintos municipios del este tucumano, el mandatario alcanza niveles de aprobación superiores al 70%, mientras que en el oeste provincial se ubica aproximadamente entre el 55% y el 60%.

“Hay municipios en que el gobernador llega a tener 70, 75% de aprobación de gestión”, explicó el analista, quien remarcó que para comprender el escenario electoral tucumano es necesario contemplar las tres secciones electorales y el peso de las comunas del interior.

Javier Milei.

El equilibrio de Jaldo frente a Milei

Uno de los puntos centrales del análisis de Haime es la posición que adoptó Jaldo frente al Gobierno nacional. El gobernador mantiene una relación de equilibrio: acompaña algunas políticas de Milei, pero también marca diferencias y reclama recursos para Tucumán.

Para el analista, esa estrategia le permite al mandatario provincial captar sectores diferentes del electorado. Por un lado, puede acercarse a quienes valoran la estabilidad económica y algunas medidas del Presidente; por otro, mantiene distancia de aquellas políticas nacionales que generan rechazo.

La encuesta refleja precisamente esa tensión. Un 38% de los consultados considera que Jaldo debería apoyar algunas políticas de Milei y oponerse a otras; un 32% plantea que debe oponerse al Gobierno nacional y un 27% sostiene que debería apoyarlo.

“Por eso yo decía que tiene un equilibrio en donde está ese medio que él tiene, y eso le permite tomar también una parte del electorado que ve bien al Presidente”, explicó Haime.

La caída de Milei y el desafío para La Libertad Avanza

Para Haime, la evolución de la imagen presidencial será determinante. Aunque Milei conserva en Tucumán una valoración algo mejor que a nivel nacional, el analista considera que la tendencia general puede terminar afectando las posibilidades electorales de La Libertad Avanza.

“La caída en la imagen del Presidente puede funcionar como un techo electoral para los candidatos de La Libertad Avanza acá en Tucumán”, sostuvo.

El problema, además, no se limita a la imagen presidencial. Haime señaló que los candidatos libertarios todavía enfrentan el desafío de construir un nivel de conocimiento y una estructura territorial capaces de competir con el oficialismo provincial.

En ese escenario, Jaldo aparece con una ventaja adicional: puede apropiarse de parte del discurso económico que sostiene al Gobierno nacional, pero al mismo tiempo diferenciarse de Milei cuando se trata de reclamar fondos y defender los intereses de Tucumán.

El factor Manzur

La eventual participación de Juan Manzur también forma parte del escenario que analiza Haime. Según el sociólogo, el exgobernador puede captar una porción del electorado que se encuentra enfrentada con Jaldo, aunque su desempeño dependerá en buena medida de la estructura territorial que consiga construir.

“Manzur puede tomar un sector que está contra la posición del gobernador, pero tiene un problema: al haber acoples, si no tenés intendentes que te apoyen, es probable que ese voto se reduzca”, explicó.